Pro Cultura Instituto Morelos, A.C.

Centro de educación secundaria

Rellenado 65%

Información

imu.maristas.edu.mx
+52 452 524 3765
Calle Galeana 77, La Magdalena, Uruapan, México
4.8
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Ubicación

© OpenStreetMap contributors

Descripción


El Capítulo general es una asamblea representativa de todo el Instituto. Expresa la participación de todos los hermanos en la vida y en la misión del Instituto, así como su corresponsabilidad en el gobierno

Estudiar los asuntos de mayor importancia relacionados con la naturaleza, fin y espíritu del Instituto y promover la renovación y adaptación del mismo, salvaguardando siempre su patrimonio espiritual;

Por lo tanto, un Capítulo es, ante todo y sobre todo, una reunión de hermanos. Dejando eso claro, añadiremos que nada impide que pueda ampliarse el campo de consultas durante el proceso de preparación, ni se excluye la presencia de consultores, observadores y otras personas, en las sesiones capitulares, cuando dicha presencia pueda servir de apoyo a la tarea que se tiene entre manos. Con estos mismos criterios, los miembros del XX Capítulo general autorizaron al Superior general y su Consejo a invitar a varias personas al Capítulo. De todos modos, el número de éstas no puede exceder del 15% del número total de capitulares. El Superior general y su Consejo deben dialogar con la Comisión preparatoria para determinar la naturaleza de la participación de los invitados y fijar el período de tiempo en que se hallarán presentes. En todo caso, el derecho de voto en la toma de decisiones del Capítulo queda reservado a los hermanos capitulares.

En segundo lugar, un Capítulo general es una reunión de los hermanos y no sólo de superiores del Instituto. Por consiguiente, el número de los delegados mediante elección debe sobrepasar en 15 el número de los delegados que lo son por derecho. Los miembros del Capítulo, bien sea juntos como asamblea o bien a través de las comisiones que se suelen formar para realizar los trabajos capitulares, pueden buscar, si es preciso, la ayuda de expertos a fin de llevar a cabo las tareas que les corresponden.

Hoy día, las circunstancias son muy distintas. Reconocemos con agradecimiento que el Espíritu Santo ha hecho florecer entre nosotros la vocación laical marista. Miles de laicos y laicas de todo el mundo se sienten llamados a vivir el evangelio a la manera de María, según la tradición del P. Champagnat y de los primeros hermanos.

Los orígenes de la Sociedad de María nos recuerdan que religiosos y laicos estamos asociados para la misión, y llamados a ofrecer el rostro mariano de la Iglesia, con nuestra manera peculiar de ser y de construir Iglesia.

Contemplamos nuestro futuro marista como una comunión de personas en el carisma de Champagnat. Permanecemos, pues, abiertos a la creatividad del Espíritu Santo, que nos puede llevar, quizás, por caminos totalmente insospechados.

Hoy día, las circunstancias son muy distintas. Reconocemos con agradecimiento que el Espíritu Santo ha hecho florecer entre nosotros la vocación laical marista. Miles de laicos y laicas de todo el mundo se sienten llamados a vivir el evangelio a la manera de María, según la tradición del P. Champagnat y de los primeros hermanos.

Los orígenes de la Sociedad de María nos recuerdan que religiosos y laicos estamos asociados para la misión, y llamados a ofrecer el rostro mariano de la Iglesia, con nuestra manera peculiar de ser y de construir Iglesia.

Contemplamos nuestro futuro marista como una comunión de personas en el carisma de Champagnat. Permanecemos, pues, abiertos a la creatividad del Espíritu Santo, que nos puede llevar, quizás, por caminos totalmente insospechados.

Hoy día, las circunstancias son muy distintas. Reconocemos con agradecimiento que el Espíritu Santo ha hecho florecer entre nosotros la vocación laical marista. Miles de laicos y laicas de todo el mundo se sienten llamados a vivir el evangelio a la manera de María, según la tradición del P. Champagnat y de los primeros hermanos.

Los orígenes de la Sociedad de María nos recuerdan que religiosos y laicos estamos asociados para la misión, y llamados a ofrecer el rostro mariano de la Iglesia, con nuestra manera peculiar de ser y de construir Iglesia.

Hoy día, las circunstancias son muy distintas. Reconocemos con agradecimiento que el Espíritu Santo ha hecho florecer entre nosotros la vocación laical marista. Miles de laicos y laicas de todo el mundo se sienten llamados a vivir el evangelio a la manera de María, según la tradición del P. Champagnat y de los primeros hermanos.

Los orígenes de la Sociedad de María nos recuerdan que religiosos y laicos estamos asociados para la misión, y llamados a ofrecer el rostro mariano de la Iglesia, con nuestra manera peculiar de ser y de construir Iglesia.

Contemplamos nuestro futuro marista como una comunión de personas en el carisma de Champagnat. Permanecemos, pues, abiertos a la creatividad del Espíritu Santo, que nos puede llevar, quizás, por caminos totalmente insospechados.

Comments 3

  • J
    Juan Ig Lopez
    Excelente colegio el mejor nivel de inglés en su nivel
  • U
    Usuario de buen gusto
    Bueno ;)
  • A
    Alejandro Comparan
    Lo mejor de los colegios